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No sé de quién es esta foto, pero es LA FOTO. ¿Alguien se imagina a Ronaldo y a Messi haciendo esto? |
Correr un maratón requiere un esfuerzo notable. Algunas
personas (pocas) pueden hacerlo en poco más de 2 horas. Otras (muchas)
necesitan el doble de tiempo para cubrir los mismos 42K. Los primeros suelen
ser atletas profesionales, a los últimos nos llaman corredores populares (y
cosas peores)
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De turismo con la familia |
Salvo las gandes citas internacionales, como JJ.OO. o
Mundiales de Atletismo, unos y otros compartimos competiciones. Es algo que
sucede en muy pocos deportes y, aunque hay gente a quien le parece una
aberración, a mí me parece una seña de identidad fundamental.
Yo hice mi MMP (Mejor Marca Personal, para los no iniciados)
en Berlín 2014: 3:53:21. Ese mismo día Denis Kimetto también hizo su MMP. Paró
el crono en 2:02:57, que era también record del mundo y hoy lo sigue siendo.
Evidentemente yo no vi a Kimetto aquel 28 de septiembre, pero Bego le hizo
algunas fotos con otros 6 keniatas y 2 etíopes y parece una coreografía. Los
dos participamos en la misma carrera, ambos cumplimos nuestros objetivos y disfrutamos
satisfechos de agotar las fuerzas para conseguirlo.
El domingo pasado volví a un maratón, que además era
Campeonato de España, en el que algunos se jugaban también el pasaporte a las
olimpiadas de Río. Esta vez, por supuesto, tampoco vi a Carles Castillejo, ni a
Jesús, ni a Paula, ni a Estela. Sé que cualquier persona que esté viva, y se
sienta parte de la humanidad, puede emocionarse con las imágenes que sus
llegadas nos regalaron, pero también sé que haber recorrido esos mismos 42K me
da un plus de empatía con estas cuatro figuras de nuestro deporte.
Me inscribí a esta maratón porque mi sobrina Mariola, jerezana
de nacimiento, pero sevillana de adopción desde hace muchos años y madre de
sevillana, amenazó con tacharme de su lista de tíos favoritos si no iba. Lo
hice en marzo, a 11 meses de su celebración, en pleno uso y disfrute de mis facultades
físicas y… me costó 35 €, un precio muy
barato para una carrera fantástica. Aprovecho para felicitar a la organización
por una carrera impecable. Si Berlín le queda muy lejos al sr. Rumbao, también
puede darse una vuelta por Sevilla para tomar apuntes.
Soltando los nervios de camino a la salida |
Llegó el día de la carrera. Había quedado con Juan Seguí y
Carlos ‘Fisioteko’ en el parking del estadio de la Cartuja. El huarachero Happy
Team pretendía hacer sub 4h y yo quería acompañarlos hasta que mi pie izquierdo
no aguantase más. Me había tomado el Enantyum que me había recetado en Lisboa
el dr. Zárate y que allí me había dejado correr sin dolor casi 30K.
La salida está a unos 800 metros del parking. Cuando vamos
hacia allá nos cruzamos con Ricardo Estrella, que va hacia el guardarropa. Saludo
urgente con los mejores deseos. La llegada a los cajones es cómoda y la entrada
está bien organizada, al menos la nuestra, en el sub 4h. La temperatura es ahora
fresca, muy agradable para correr, pero se prevé calorcito.
Primeros kilómetros. Buen rollito con el happy team. |
En el 2º kilómetro tenemos un incidente ‘mecánico’. A Juan
se le rompe la cinta de una de sus huaraches. Afortunadamente, el huarachero
mayor es ya un experto reparándolas, y en un pis pas estamos de nuevo dándole a
la zapa. 5 kilómetros más adelante, poco después de pasar la Maestranza, la
otra parece querer también su ración de protagonismo y también rompe. En esta
2ª parada se nos une otro ‘pies negros’, éste de Hong Kong, aunque por el
sonido de sus huaraches parecía un bailaor de Triana.
Con nuestro fichaje de Hong Kong |
Hacia el kilómetro 10 comienzan las molestias en el pie. Han
llegado mucho antes que en Lisboa, pero procuro no pensar en ello. Viendo ahora
los datos del Garmin, la verdad es que llevábamos un ritmo muy estable (salvo
las 2 entradas en boxes) y perfecto para hacer sub 4h. Los avituallamientos son
largos y bien organizados. Mi aplauso ahora para todos los voluntarios. Buen
trabajo. Gracias.
Pasamos la Media en
algo menos de 2:02. Si les aguantaban las fuerzas, aún podían hacer sub 4h.
Pero en el kilómetro 27 Fisioteko, que lleva la espalda muy tocada, se retira. Es
una putada, pero mejor retirarte a tiempo que sufrir una lesión por cabezota. Me
deja su botella con la pócima rosa que él y Juan llevan bebiendo desde que
estábamos en el parking. En los siguientes avituallamientos la relleno con agua
para ir diluyendo la piedra de hidratos que hay en el fondo. Parece que mi
estómago no se lleva bien con el brebaje y en el 35 decido volver a mi dieta
original.
A punto de cruzar la meta... |
El paso por la Plaza de España es emocionante, aunque no seas
un friki de la Guerra de las Galaxias, pero el adoquinado es la gota que colma
el dolor de mi pie. Ya no sé cómo pisar para intentar aliviarlo. Lástima que
dejase aquellas clases de levitación. A partir de aquí empieza lo más duro del
maratón, pero en Sevilla también empieza la zona más animada, que llega hasta
el 40, después de cruzar el Puente de la Barqueta. Justo antes del puente, Juan
se encontró con su familia. Yo no me había dado cuenta, y cuando me giré y no
lo vi me extrañó porque mi ritmo no era para descolgar a nadie.
Desde el 40 hasta el estadio son 2 km. feos. Además de Isla
Mágica, en La Cartuja hay otro parque temático de lo que pudo haber sido y no
fue, y estos 2 km. son buena muestra de ello. Aunque contaron con inversión
pública y privada, muchos de los proyectos de Cartuja ’93 se quedaron en un
bluf.
Los dos llegamos justitos de fuerzas, pero yo me encuentro
muy animado por haber sido capaz de hacerlo. Esta vez no lo veía nada claro. La
entrada al estadio por el túnel me hace pensar en Abel Antón. ¡Qué grande! El
tartán está un poco peor que cuando lo pisó él. Parece un queso de gruyere,
pero eso poco importa ahora. Alzo la mano de mi hermano keniata y entramos en
meta.
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... y después de hacerlo!!! |
Busco a mi familia por la grada, pero no los veo. He completado mi 6º maratón en 4:10:35. A
veces las peores marcas también provocan buenas dosis de orgullo y esta es una
de esas veces.
Ahora estaré una temporada sin carreras, hasta que encuentre
la solución para volver a correr sin dolor. Pero volveré, que nadie lo dude, y
algún día correré mi 7º maratón. Y tal vez un día baje de 3:50.
Y tal vez un
día alguien baje de las 2 horas. ¿O no?
¡¡Enhorabuena, Jorge!! Sevilla tiene un no sé qué, que qué sé yo, que la hace especial... :-)
ResponderEliminarEstamos los dos en lo mismo, volver a correr sin dolor y seguro que lo conseguimos. ¡Cuida ese pie!
Un beso.
Gracias Almu. Tendré que comprarme una bici para verte? Besos.
EliminarEnhorabuena, brother. En este maratón salí muy confiado y me puso en su sitio, que es lo que le hace grande. Espero que mejores lo de tu pié y un día ataquemos el 3:50 ;-)
ResponderEliminarGracias hermano africano. Estoy probando la última rectificación de plantillas y tengo serias dudas de haber encontrado el camino correcto, pero estoy en ello. Lo del 3:50... ya veremos.
EliminarNo me había enterado que ibas a Sevilla, ni me lo imaginaba con tus molestias, enhorabuena, no es mal tiempo, y más ameno en buena compañía, ahora mismo un 4:10 me parece un tiempazo. A ver si te recuperas bien, un abrazo
ResponderEliminarGracias Juanlu. Me inscribí hace un año y no quise dejar de ir. Ahora estoy centrado en trabajar con el podólogo en unas nuevas plantillas para descargar la zona de dolor, pero no lo tengo demasiado claro. El maratón me gusta cada día más, creo que le voy cogiendo el tranquillo. Y sí, 4:10 en esas condiciones también me parece un buen tiempo. A ver si pronto nos vemos en alguna. Un abrazo.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAllí estuvimos ambos dos, pero no nos vimos... Bonita crónica.
ResponderEliminarMe encantaron el recorrido, el ambiente y la organización. Para repetir.
¡Cuida esas molestias antes de la siguiente locura!
Gracias Belén, supongo que ibas una hora y media por delante. ;)
EliminarSí, ahora estoy en lo de arreglar mis pies, pero sigo trotando para probar 'cosas'.